Modelos Explicativos del Proceso Salud-Enfermedad:
Centrado en los Determinantes Sociales
Jorge Eliécer Andrade
INTRODUCCIÓN
Lo social es un elemento esencial en el Proceso Salud-Enfermedad, porque hace referencia a las condiciones de vidas materiales y espirituales donde cobran existencia las manifestaciones de enfermedades propias de cada grupo o clase social. Es decir, tiene que ver con las formas de vida de los colectivos humanos, con los patrones de trabajo y consumo que hacen parte de su diario vivir, con sus prácticas cotidianas, con sus formas de organización y participación, y con sus representaciones y significados de la salud y la enfermedad.
Dada la importancia de los determinantes sociales en el proceso de salud- enfermedad se llevo a cabo el presente estudio, con el fin de ampliar los conocimiento del los investigadores como estudiantes de enfermería y futuros profesionales que tendrán en sus manos una gran responsabilidad como lo es el cuidado de los enfermos.
La investigación fue llevada a cabo a través de documentación bibliográfica, es decir basándose en la opinión y resultado de algunos autores que se han dedicado a investigar y dejar constancia en relación al tema planteado.
En el desarrollo del trabajo se presentan puntos específicos que conllevan al entendimiento general del tema; entre ellos destacan algunas definiciones de términos claves, posteriormente se habla de los modelos explicativos en el proceso salud enfermedad, de los determinantes sociales en el proceso salud-enfermedad y finalmente el rol de la enfermería en dicho proceso.
Marco Referencial
Luego de una larga revisión bibliográfica y basándose en los resultados y opiniones de algunos autores, se procederá a dar una explicación detallada de los modelos explicativos del proceso salud- enfermedad, haciendo énfasis en la influencia que tienen los determinantes sociales y el rol de la enfermería en dicho proceso.
El desarrollo del tema se hará mediante la explicación de algunos puntos que conllevaran al entendimiento general del tema, iniciándose con alguna definiciones que son claves en el proceso al cual se esta haciendo referencia.
Con respecto al termino Salud, La O.M.S (1948) afirma que “Es la forma de vez más autónoma, más solidaria y más dichosa”.
Existen diversas definiciones dadas por diversos autores u organismos; pero en su mayoría tienen alguna objeción que hacerle; dentro de las más acertadas esta la de Terris; quien define la salud como “un estado de bienestar físico, mental y social, con capacidad de funcionamiento y no únicamente de afecciones o enfermedades”.
Reflexionando en relación a este concepto; se puede decir que la definición de Terris es operativa, ya que para la mayoría de las personas; estar buenas en salud es equivalente a la suma de “bienestar” (sentirse bien, no tener molestia, ni sufrimiento) y “capacidad de funcionar” (poder trabajar si son adultos o, estudiar si son jóvenes, y poder relacionarse normalmente con sus semejantes, gozando de las satisfacciones que proporciona la vida en la comunidad).
El único inconveniente de la definición de Terris y en general de todas las definiciones; es que es posible la presencia conjunta de salud (bienestar en diferentes grados y capacidad de funcionamiento en diferentes grados) y ciertas enfermedades o afecciones en fase precoz no presentan síntomas (no dan malestar) ni limitan la capacidad de funcionamiento.
A nivel de la sociedad en general, se habla de Salud Publica, definida por Castellano P (1998) como. “El abordaje de los problemas de salud desde una perspectiva colectiva poblacional. Constituye un campo del conocimiento y de la práctica social transformadora cuyo objeto de conocimiento y de trabajo es la situación de salud de las poblaciones”.
La salud publica, como practica, esta limitada y directamente relacionada con las respuestas sociales al interior de una sociedad para modificar el perfil de los problemas de salud y para reducir el factor de las desigualdades e inquietudes en los proyectos y propósitos políticos y económicos más generales de dicha sociedad. Por tanto, es una forma de intervenir, en el espacio de la vida cotidiana, sobre los procesos de reproducción social de las condiciones de vida que se expresan en los perfiles de problemas de salud de los diferentes sectores de una sociedad. De allí que la salud pública, como campo de conocimiento, sea necesariamente interdisciplinaria y, y como campo de práctica y de respuesta social, necesariamente intersectorial.
La aspiración básica de la salud pública no es por tanto la eliminación de las enfermedades, aunque en muchos casos este es un cometido importante. Su propósito es la transformación de la situación de salud para que no interfiera con las posibilidades de realización personal y colectiva, como grupo y como sociedad, de tal forma que se reduzca alas desigualdades e iniquidades sociales hasta aproximarse al ideal ético en el que cada grupo de la población pueda disfrutar de la situación de salud que es posible lograr en esa sociedad de acuerdo a sus condiciones naturales, al grado de desarrollo científico-técnico alcanzado por la humanidad y a los recursos y oportunidades disponibles.
En lo que a Situación de Salud, se refiere, se tiene que son: un conjunto de problemas de salud identificados, explicados y jerarquizados desde la perspectiva de un actor social. Se articula inevitablemente con las aspiraciones y proyectos sociales compartidos o conflictivos de cada sociedad bajo la percepción que cada uno tiene de sus estatutos de ciudadanía y de sus derechos; así como de su idea de lo deseable y de lo posible.
Para identificar la situación de salud es necesario hablar de Los indicadores de salud, los cuales, son instrumentos de evaluación que pueden determinar directa o indirectamente modificaciones dando así una idea del estado de situación de una condición. Si se está evaluando un programa para mejorar las condiciones de salud de la población infantil, se puede determinar los cambios observados utilizando varios indicadores que revelen indirectamente esta modificación. Indicadores posibles de utilizar pueden ser el estado de nutrición (por ejemplo, peso en relación con la estatura), la tasa de inmunización, las tasas de mortalidad por edades, las tasas de morbilidad por enfermedades y la tasa de discapacidad por enfermedad crónica en una población infantil.
En otro orden de ideas, se tiene que la enciclopedia de la Salud (1990 ) define la Enfermedad como: “la alteración de la salud” es decir, un conjunto de fenómenos que se producen en un organismo vivo que sufren la acción de una causa morbosa y reaccionan contra ella. La enfermedad como proceso evolutivo, posee un periodo inicial o de comienzo, un periodo de estado y un periodo final que puede ser la muerte del individuo o su curación.
La vivencia de la enfermedad va a estar cargada de grandes elementos, la persona lo va a vivir como una situación de imposibilidad de realizar sus necesidades. Corresponde con una conducta frustrante que genera displacer psíquico. Se dan los siguientes elementos en el ser humano:
1. Invalidez, porque bloquea al individuo.
2. Molestias; dolor físico y psíquico.
3. Amenaza; aislamiento; la enfermedad solamente la vive el enfermo que la padece.
4. Anomalía; porque no soy igual que los demás y no puedo realizar lo que los demás.
5. Temor al dolor, es uno de los aspectos más importantes del ser humano.
6. Ruptura del proyecto existencial.
La enfermedad se va a involucrar en función del tipo de enfermedad, según sea Aguda o Crónica, variará el pronóstico y la evolución, también la edad va a influir ya sea en edad infantil, adulta o vejez. Porque la enfermedad se vivirá de distinta forma. El Sexo también influye, ya sea masculino o femenino se vivirá diferente y se generará una situación diferente a su alrededor. La cultura familiar/social es igual en toda la enfermedad, se va a generar una crisis familiar, la enfermedad de un miembro de la familia genera una modificación del sistema familiar, toda la familia se ve afectada. La respuesta de la familia a esta situación puede dar lugar a reacciones de disfunción, dándose vulnerabilidad familiar. Se dan reacciones de impacto. Cuando se habla de enfermedades crónicas, y el proceso de adaptación va a tener una serie de implicaciones.
Una vez aclarado los términos claves para el desarrollo del tema en cuestión se procederá a explicar los siguientes puntos.
Modelos Explicativos del proceso Salud-Enfermedad
La enfermedad se puede explicar con base en tres modelos: el biomédico, el social y el de la medicina tradicional. De acuerdo con McKeown (1982) “El modelo biomédico es el que establece la enfermedad como un hecho estrictamente biológico”. Se concibe al cuerpo humano como una máquina gobernada por leyes de la física, la cual se puede desarmar y volver a armar si se comprende perfectamente su estructura y función.
En este modelo las enfermedades infecciosas son concebidas desde una perspectiva unicausal aun cuando se reconozcan otros factores predisponentes de la enfermedad y se orienta a combatir el agente o agentes causales.
En el modelo social, según Farmer (1997) Se concibe a la salud y la enfermedad como:
Un proceso determinado por la interrelación de factores de la estructura, cultura y psicología de la sociedad. Surge ante las visibles diferencias en la forma en que se enferman y mueren distintos grupos de población, las cuales evidencian la importancia de la pobreza y de las condiciones higiénicas de la población en el proceso salud-enfermedad.
En este modelo la enfermedad en los individuos es concebida como una expresión de sus condiciones concretas de vida y no como un hecho biológico aislada, lo que muestra los patrones empíricos de distribución y desigualdad en la salud y enfermedad de las poblaciones. Estos fenómenos son resultado de la forma en que se desenvuelven los individuos en la sociedad y la forma en que se organizan para producir y reproducirse. La causa verdadera de la enfermedad se busca, así, en los factores que influyen para que la población viva en determinadas condiciones, por ejemplo, hacinamiento, desnutrición e inaccesibilidad a los servicios médicos. Se recupera así una perspectiva multicausal que identifica elementos socioeconómicos, culturales, físicos y químicos, como factores de riesgo para desarrollar una enfermedad, mismos que deben ser modificados
para disminuir la morbilidad y mortalidad entre la población.
El tercer modelo es el de la medicina tradicional, la cual es una alternativa de curación para grandes sectores de la población. Sobre todo de los grupos con mayores desventajas económicas, como los grupos indígenas y campesinos. De acuerdo con Münch (1994), dentro de la medicina tradicional indígena o popular existen dos tipos de enfermedades: las naturales y las sobrenaturales.
Las enfermedades sobrenaturales son causadas por los antepasados, las deidades y los seres humanos. Estas enfermedades son castigos por la transgresión de normas de comportamiento que establece la cultura del grupo y la envidia. El hechizo, el espanto, la pérdida del alma, accidentes y piquetes de animales ponzoñosos se encuentran dentro en este grupo.
Siguiendo a Münch, las enfermedades naturales se asocian con los elementos fríos y calientes. Los elementos fríos, como el agua, el viento y la tierra son agentes de enfermedad. En contraparte, los elementos calientes el sol, la luna, el maíz y el rayo están asociados con la vida. Al romperse el equilibrio surgen las enfermedades naturales, como la fiebre, diarrea, tuberculosis y mal de orín, entre otras. En este modelo, la prevención y curación de la enfermedad se derivarán de la causa atribuida: sobrenatural o natural.
Determinantes Sociales en el Proceso Salud Enfermedad Salud
Los factores sociales son determinantes de la salud, no causas de la enfermedad, es decir que no se puede hacer un análisis aislado de cada uno de los factores sociales que influyen en la salud.; pues, todos los determinantes están relacionados entre si, y casi todas las variables socioculturales permiten pensar en una causalidad reciproca.
La importancia de los factores sociales, grupales y culturales que influyen en cada individuo y en su colectividad con relación a los proceso de salud y de enfermedad queda reflejada en el concepto de salud anteriormente dado. Las variables que más influyen en el estado de salud de la población vienen determinadas por la conducta de los individuos y el contexto social en el que se desenvuelven.
Con relación a lo antes expuesto se hace referencia a los siguientes factores:
1.- La Conducta: este factor esta relacionado con los procesos de aprendizaje, porque la experiencia personal es un factor clave para el desarrollo y mantenimiento de determinados comportamientos. La conducta siempre se sitúa en un contexto social. De hecho, la significación y la interpretación de ciertas formas de comportamiento pueden variar enormemente en función de las circunstancias en que se realiza. Igualmente la conducta de un hombre sano y la conducta de un hombre enfermo no pueden comprenderse si se separan de su contexto social.
En otras palabras la conducta puede entenderse como la expresión objetiva de los estilos de vida de las personas. La conducción temeraria, el consumo de alcohol y otras drogas, el tabaquismo, etc, son sin duda, manifestaciones analógicas (no verbales) del nivel de prioridad concedido a la salud. Pero las conductas que frecuentemente se analizan como individuales no son tales, sino que son la expresión de todo un grupo social del que cada persona forma parte.
2.- El Contexto Social: tiene una influencia muy importante en determinadas áreas relacionadas con la salud y la enfermedad. Según Huici, citado por Sánchez M y otros (2000), algunas de ellas son:
a) La interpretación de la enfermedad: en función del grupo social al que se pertenece, una misma enfermedad puede interpretarse de modos diferentes, ya sea en lo que se refiere a su origen, su evolución, desenlace, etc. Así, por ejemplo, el SIDA no ha sido interpretado de igual forma por toda la sociedad. Mientras que un sector explicaba sus posibles causas basándose en factores biológicos, otro grupo social lo atribuía al «castigo» obtenido por haber realizado determinadas conductas «inmorales». Lógicamente, la interpretación sobre el origen, la evolución y el tratamiento era sustancialmente diferente. En este caso, sólo el primer grupo fue capaz de elaborar planes de prevención para frenar su expansión.
b) La expresión de los síntomas: la comunidad en la que se desenvuelve la persona establece la «normativa» en cuanto a la expresión del malestar. Por ejemplo, la manifestación del «dolor» no es igual para todos los grupos sociales y culturales. En algunos ámbitos de la sociedad, la expresión del dolor se interpreta - aun actualmente - como un signo de cobardía.
c) Las conductas orientadas a la salud: cada comunidad fomentará en sus miembros unas actitudes y unos comportamientos orientados hacia la salud. Los grupos desempeñan un papel importante como elementos de referencia para tomar de cisiones sobre el cuidado y la atención de la salud. Las redes sociales pueden ejercer una gran influencia sobre la conducta de búsqueda de atención médica.
d) Los hábitos saludables: las influencias sociales y culturales determinan en gran parte el aprendizaje, el mantenimiento y los cambios en los hábitos de salud. En definitiva, cualquier conducta relacionada con a salud de las personas debe entenderse en función de su comunidad de origen o actual, ya que el hombre vive formando parte de grupos y define su realidad personal con referencia a condicionantes de tipo social. El propio contexto sociocultural es el que diseña el papel social del enfermo, y el que, incluso, determina la aparición de problemas nuevos.
Los Factores Sociales más Comunes que Influyen en la Salud
La mayoría de las enfermedades está estrechamente relacionada con factores personales, económicos y culturales. Tienen tanta influencia que se puede afirmar que la salud de los individuos y las comunidades es el producto resultante de la interacción de multitud de factores. de todas maneras hay que tener presente que los factores. sociales son determinantes de la salud no causas de la enfermedad; es decir que no se puede hacer un análisis aislado de cada uno de los factores sociales que influyen en la salud, porque todos los determinantes están relacionados entre sí.
Dentro de los factores sociales más comunes se nombran los siguientes:
1.- Variables personales: Algunos de los factores sociales que influyen en la salud son bastante personales. Entre los determinantes biológicos se encuentran la edad y el sexo. La edad y el sexo también tienen un componente social, por cuanto implican una forma característica de enfrentarse a los problemas de salud.
Otro elemento psicosocial es el estilo de vida. El estilo de vida está constituido por las decisiones individuales y grupales que afectan a la salud, sobre las que se puede ejercer un cierto grado de control
Edad: La edad es un indicador muy significativo del tipo de problema de salud de una persona. La infancia se caracteriza por un descenso progresivo de la morbimortalidad desde el nacimiento hasta la pubertad. En la adolescencia y la juventud, el principal problema de salud son los accidentes. Alrededor de los 30 años, se disfruta del mejor nivel de salud. Hacia los 45 años, empiezan a incidir el cáncer y tas disfunciones cardíacas. A partir de los 65-70 años, el deterioro fisiológico favorece toda clase de problemas de salud, con una progresiva incapacidad funcional.
La salud es una cuestión que se hace más importante a medida que aumenta la edad. No se debe simplemente a la involución biológica, sino que representa un acontecimiento complejo en el autoconcepto del individuo en relación con su posición social. La salud se va convirtiendo en un valor de compromiso colectivo y de comunicación interpersonal.
La relación de las personas con la salud también es diferente en función del sexo. Las mujeres acuden más a los centros de atención primaria, pasan más revisiones periódicas preventivas, siguen una dieta más sana y equilibrada, y toman más medicamentos. Los hombres en cambio son hospitalizados con mayor frecuencia. Por razones culturales las mujeres tienden a minimizar el dolor. Esto es perjudicial porque impide el diagnostico precoz y dificulta el alivio de problemas solucionables.
Además de comportarse de manera distinta respecto a la salud, hombres y mujeres se ven afectados de modo diferente por algunas enfermedades. Existen problemas crónicos típicamente femeninos, como la osteoporosis o la migraña. Además determinados fármacos tienen efectos distintos según el sexo.
En los países desarrollados, las mujeres viven más años. Sin embargo, la esperanza de vida con buena salud es similar para los dos sexos, puesto que los años que las mujeres viven de más los suelen pasar con problemas graves de salud o con discapacidades.
Las tasas de morbimortalidad según la edad y el sexo están condicionadas, a su vez, por factores biosicosociales relacionados entre si.
2.- Estilo de Vida: Se denomina estilo de vida al conjunto de hábitos de la persona con respecto a la salud; algunas cuestiones relacionadas con el estilo de vida son: la dieta, el ejercicio, la higiene, el tabaco, el alcohol, la conducta sexual, etc. Aunque se trate de decisiones personales todos estos elementos tienen una vertiente social más o menos importante. El estilo de vida y los factores ambientales son interdependientes: el ambiente influye en el estilo de vida y el estilo de vida influye en el ambiente. De todas maneras el estilo de vida de un individuo no es la suma de las influencias ambientales en su vida.
Se puede afirmar que el estilo de vida personal se encuentra socialmente condicionado. Las personas se comportan de manera similar a las que le rodean. Por esto, para modificar un comportamiento individual, lo más eficaz es buscar un cambio específico de las normas de actuación y de las circunstancias que favorecen ese comportamiento.
3.- Variable Socioeconómica: el nivel socioeconómico constituye una de las variables que mejor explica la destrucción de las enfermedades. El indicador más real del nivel socioeconómico es la ocupación laboral matizada por los ingresos y por el nivel de estudio.
Ocupación e Ingreso: cuanto más elevado sean los niveles socio profesionales y los ingresos socioeconómicos mayor será el nivel de salud. Puesto que las personas con mayor calificación profesional disfrutan de un mayor control sobre su trabajo, un trabajo más variado, con menos presión en el ritmo y globalmente más satisfactorio. Esta característica esta directamente relacionada con un menor riesgo de morbimortalidad, especialmente cardiovasculares.
Desempleo: En primer lugar el desempleo actúa negativamente sobre la salud. Los desempleados presentan un peor estado de salud percibido, incluso después de ajustar la influencia del nivel socioeconómico. También esta demostrado que el desempleo causa trastornos psicosomáticos y de salud mental, aparte de aumentar la probabilidad de muerte prematura.
En segundo lugar, la mala salud es determinante del desempleo, las personas con problemas de salud tienen más dificultades para conseguir y mantener trabajos. Además, el desempleo y la pobreza se solapan, lo que dificulta aislar el efecto de cada uno.
4.- Variables Socioculturales: La importancia de las variables socioculturales en la salud y en la enfermedad ha quedado repetidamente demostrado en diversos estudios, incluso con poblaciones multiculturales.
Nivel Académico: Es un buen indicador del nivel socioeconómico. Su grado de asociación con el nivel de salud es bastante similar al de las medidas basadas en ocupación y nivel de ingreso. El nivel académico viene determinado en gran parte por el nivel cultural de la familia de origen.
Relaciones Familiares Afectivas: distintos estudios demuestran que las personas con pocas vinculaciones familiares y sociales padecen una mayor morbimortalidad que las que disfrutan de relaciones significativas y estables. Este factor esta relacionado con otros determinantes de la salud: por ejemplo, las personas con mejor nivel profesional tienen un grupo de amigos mayor y más variado y practican más actividades de ocio, dos circunstancias que favorecen la salud.
5.- Desigualdades Sociales: Las desigualdades sociales, están relacionadas con la persona y el entorno e influye directamente sobre la salud. Se evidencia en grupos que presentan menores posibilidades para el control y la mejora de su calidad de vida. Dentro de este grupo se ubica la pobreza, desviación social, consumo de drogas enfermedades crónicas y psicosociales, etc.
Rol de la Enfermería en el Proceso Salud-Enfermedad
El cuidado de enfermería se sustenta en una relación de interacción humana y social que caracteriza su naturaleza como objeto. La complejidad estructural del cuidado de enfermería radica en su naturaleza humana y social, y en la relación dialógica y de interacción recíproca entre el profesional de enfermería y el sujeto cuidado, en la cual se desarrolla un intercambio de procesos de vida y de desarrollo humano distintos, con una manera particular de entender la vida, la salud, la enfermedad y la muerte. En esta interacción con el sujeto cuidado, individuo y colectivos, la comunicación en su forma verbal, gestual, actitudinal y afectiva se constituye en un escenario para el encuentro con el otro y en un eje para desarrollarse y ser con otros, es decir es un elemento fundamental del cuidado. Puede decirse, entonces, que en esencia el cuidado de enfermería es un proceso de interacción sujeto-sujeto dirigido a cuidar, apoyar y acompañar a individuos y colectivos en el logro, fomento y recuperación de la salud mediante la realización de sus necesidades humanas fundamentales.
Entender el cuidado desde este punto de vista, planteado por la teoría de desarrollo humano,, remite a reflexionar sobre los conceptos de ser humano, de salud y de necesidad, en los que la enfermería ha fundamentado parte de su saber y su quehacer. Pensar la dimensión del cuidado a los colectivos desde una perspectiva amplia y positiva, abre la posibilidad de orientar el cuidado hacia el desarrollo humano entendido como "el proceso de construcción de los sujetos individuales y colectivos, dentro de unas condiciones históricas y culturales específicas; ser sujeto significa tener conciencia de sí, de sus acciones, sus características y circunstancias". El sujeto adquiere conciencia de sí mismo y del mundo que lo rodea para transformarlo.
Desde esta perspectiva, se debe reconocer al ser humano en su dimensión individual y colectiva, como un ser único y una totalidad, una unidad en la que se integran lo afectivo, lo racional, lo natural y lo cultural, definiéndolo esencialmente como un ser sensible y transformador. Un ser que inicia su individualidad en la colectividad y en la convivencia, que experimenta los procesos de diferenciación, individuación y socialización, a partir de los cuales construye su identidad y el mundo personal. Un ser que requiere la comunicación e interacción permanente con el medio natural, sociocultural e histórico que lo rodea para ser con otros, para asumir un pensamiento y una acción en torno al mundo de la vida, y para ocupar un espacio con sentido de pertenencia en la realidad cotidiana.
La teoría de desarrollo humano concibe al sujeto, individual y colectivo, como poseedor de un conjunto de necesidades humanas fundamentales, clasificadas como axiológicas y existenciales, que se deben satisfacer de manera integral para lograr la realización de sus potencialidades y el desarrollo como sujeto social. Las necesidades se entienden no sólo como carencia, sino también, como potencialidad y constituyen un sistema caracterizado por una dinámica de simultaneidades, complementariedades y compensaciones que mantienen la integralidad del sujeto sin establecer lineamientos jerárquicos.
En consecuencia, un proceso de desarrollo humano positivo estimula las esferas del desarrollo, conduce a satisfacer las necesidades humanas de manera integral y eleva la calidad de vida de los individuos y los colectivos, según el carácter sinérgico de los satisfactores disponibles. Éstos orientan hacia los bienes y servicios producidos socialmente, y tienen que ver con las formas de ser, tener, hacer y estar del sujeto, que contribuyen al logro y mantenimiento del bienestar. Los satisfactores, las necesidades y los bienes económicos se interrelacionan de manera permanente y dinámica de acuerdo al nivel de desarrollo social, por tanto pueden contribuir a la satisfacción de una necesidad y, simultáneamente, estimular otras, inhibirlas o violentarlas.
Proyectar el cuidado desde esta perspectiva, implica para la enfermería el compromiso de asumir la salud como un activo social y político, como un bien deseable, y no sólo como ausencia de enfermedad o como control de factores de riesgo. Exige reformular la importancia esencial del cuidado en torno a la calidad de vida y el bienestar, y por tanto, entender que es con relación a la vida y la salud como se construye, se realiza y se desarrolla el cuidado. Todo esto permite fortalecer la identidad de la enfermería como profesión que promueve y cuida la salud y la vida.
En el marco de esta perspectiva, entender la salud como bienestar es concebirla como la capacidad de interactuar positivamente con el entorno natural, socioeconómico y cultural, y de disfrutar dicha interacción con una sensación y percepción placentera y agradable.
De igual manera, el cuidado a los colectivos se transforma y enriquece al asumir la categoría de proceso vital humano y desarrollarla desde la perspectiva humanística, para entenderlo como el proceso que hace referencia a la existencia, desarrollo y trayectoria del ser humano, en tanto integra los hechos vitales de la vida, salud, enfermedad y muerte e incorpora al ciclo vital en sus diferentes etapas, las esferas del desarrollo humano, los procesos de individualización y socialización, y las necesidades humanas fundamentales.
Con base en lo anterior, la enfermería consolida su identidad como profesión en el campo de la promoción de la salud, en el cual la calidad de vida y el bienestar se constituyen en la razón de ser del desarrollo de intervenciones orientadas hacia: "el esfuerzo colectivo por llevar la salud y la vida humana a un plano de dignidad, al primer plano de la preocupación colectiva, del esfuerzo y la decisión política, de la creación artística y cultural, de la vida cotidiana, de los diversos escenarios y niveles en los que ocurre y se realiza la vida".
En general, el cuidado de enfermería a los colectivos implica un compromiso de la enfermería como grupo profesional, con una postura crítica, prepositiva y transformadora; y además se debe asumir el campo de la promoción de la salud como un propósito general y un compromiso social a través de la definición de líneas de intervención profesional dirigidas, fundamentalmente, a:
Desarrollar acciones específicas de la práctica como la vigilancia epidemiológica, la planificación y las metodologías participativas, para intervenir problemas sanitarios concretos, y evaluar la eficacia y eficiencia de las acciones sobre el mejoramiento de la calidad de vida y el bienestar de los colectivos.
La gestión de proyectos de salud y desarrollo humano orientados hacia una alta calidad en la atención, hacia la construcción de comunidad entendida desde su pluralidad, diversidad y heterogeneidad, y hacia la formación del sentido de pertenencia que garantice la participación protagónica y autónoma de los colectivos; participación que le permitirá asumir y posicionarse frente a la salud como un asunto articulado a la toma de decisiones en los escenarios públicos de la política y la vida cotidiana.
La realización de proyectos de educación para la salud, dirigidos hacia la potenciación de las esferas del desarrollo en los individuos y colectivos, y a la realización integral de las necesidades humanas fundamentales, lo cual se debe hacer sobre la base del sentido de sus prácticas cotidianas, el respeto por la diferencia y diálogo de saberes y de ignorancias para la movilización de sus condiciones de vida.
La actividad investigativa como forma de construir conocimiento para explicar la producción, magnitud y distribución del proceso salud-enfermedad colectivo y para comprender los significados sociales sobre los cuales, individuos y grupos, fundamentan e incorporan sus comportamientos y posturas frente a la vida, la salud, la enfermedad y la muerte. Lo anterior, permite rescatar el valor y el sentido de la cotidianidad como espacio en el que se tiene la experiencia de vivir, y se elaboran las representaciones y sentidos sobre los fenómenos de estar sano o enfermo.
Asumir el reto de la construcción de indicadores cuantitativos y cualitativos positivos con relación a la salud y el desarrollo humano, lo cual permitirá realizar estudios socio epidemiológicos por grupos, localidades y regiones con características económicas, y de desarrollo humano y social, propias.
Contribuir y liderar, desde su saber y su quehacer, la articulación, coordinación e integración de los programas de salud, y otras acciones, que se realizan en las comunidades, para reorientarlos hacia la movilización de las condiciones de vida, el logro del desarrollo humano social y el bienestar tanto individual como colectivo de dicha comunidad.
CONCLUSIÓNES
En conclusión se puede decir que los determinantes sociales de la salud, ejercen gran presión sobre esta, algunos son modificables por el individuo, pero otros no porque son determinados por el entorno en el que se desenvuelven. Al mismo tiempo es necesario que las personas estén enteradas de los factores que influyen o determinan su salud para que así puedan mantener un estado de salud apto para cumplir con sus rutinas diarias.
Por otra parte es evidente que la enfermería ejerce un importantísimo papel dentro del proceso salud-enfermedad y que además es una pieza clave para prevenir los efectos negativos que pueden ejercer los determinantes sociales en el estado de salud de los individuos.
Al mismo tiempo se puede decir que los determinantes sociales son un asunto de las políticas de estados, las cuales deben prestar mayor atención a la salud pública en general, para garantizarle el derecho a la salud que poseen todos los ciudadanos.
BIBLIOGRAFÍA
Castellano P (1998). Salud Pública. Caracas Mc Graw Hill Interamericana
Castrillon C (1997). La Dimensión Social de la Práctica de la Enfermaría. Antioquia-Colombia.
Mckeown T y otros (1986). Introducción a la medicina Social, Siglo XXI. México.
Quevedo E. (1992). El Proceso Salud – Enfermedad. Bogota. Editorial Zeus.
Sánchez A y otros (2000). Enfermería Comunitaría 1. Concepto de Salud y Factores que la Condicionan. Editorial McGraw Hill Interamericana.
martes, 8 de julio de 2008
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